jueves, 25 de diciembre de 2014
Alaíde Foppa
Quisiera decirlo todo/ con unas pocas palabras cotidianas/ y que al decir/ manzana/ vibraran en el aire/ frescos colores/ sabores acidulados/ equilibrios formales/ memorias/ símbolos./ Pero/ ¿hace falta la palabra/ si existe la manzana?
Ariel Dorfman
Quiero que me respondan con franqueza/ ¿qué época es ésta,/ en qué siglo habitamos,/ cuál es el nombre/ de este país?/ ¿Cómo puede ser,/ eso les pregunto,/ que la alegría de un/ padre,/ que la felicidad de una/ madre,/ consista en saber/ que a su hijo/ lo están/ que lo están torturando?/ ¿Y presumir por lo tanto/ que se encontraba vivo/ cinco meses después,/ que nuestra máxima/ esperanza/ sea averiguar/ el año entrante/ que ocho meses más tarde/ seguían con las torturas/ y puede, podría, pudiera,/ que esté todavía vivo?
martes, 26 de agosto de 2014
Sentido de su ausencia - Alejandra Pizarnik
si yo me atrevo
a mirar y a decir
es por su sombra
unida tan suave
a mi nombre
allá lejos
en la lluvia
en mi memoria
por su rostro
que ardiendo en mi poema
dispersa hermosamente
un perfume
a amado rostro desaparecido.
a mirar y a decir
es por su sombra
unida tan suave
a mi nombre
allá lejos
en la lluvia
en mi memoria
por su rostro
que ardiendo en mi poema
dispersa hermosamente
un perfume
a amado rostro desaparecido.
En Los trabajos y las noches (1965)
viernes, 18 de julio de 2014
Sobre el mal - Kieslowski
"En lo personal, sostengo una opinión poco popular. Creo que las personas son básicamente buenas de nacimiento. Ser bueno está en la naturaleza de todos. Entonces surge la pregunta: ¿de dónde surge el mal, si todos son buenos? No tengo una respuesta lógica y razonable, por supuesto, pero creo que, en general, el mal viene del hecho de que, en algún punto, las personas se dan cuenta de que no están en posición de hacer el bien. Surge de una especie de frustración. Resulta irrelevante que sea o no consciente. Es imposible generalizar las razones por las cuales no están en posición de hacer el bien. Hay tantas razones... miles de ellas."
-K. Kieslowski
-K. Kieslowski
miércoles, 16 de julio de 2014
Sobre la soledad - Kieslowski
"Las personas en general están muy solas, pienso yo, sin importar dónde vivan. Veo esto muy seguido porque trabajo viajando. Me mantengo en contacto con jóvenes de varios países; Alemania, Suiza, Finlandia y muchos otros. Veo que lo que en verdad conflictúa a las personas y sobre lo cual se engañan más -porque nunca lo admiten- es la soledad. Es el hecho de no tener a nadie con quién hablar de cosas importantes. Es el hecho de que con las facilidades de la vida diaria lo que solía ser importante ha desaparecido, por así decirlo; platicar, escribir cartas, contacto real con otra persona. Todo se ha vuelto más superficial. En lugar de escribir una carta, llamamos por teléfono. En lugar de viajar, que solía ser algo romántico y una verdadera aventura, llegamos a un aeropuerto, compramos un boleto, volamos y llegamos a otro aeropuerto casi igual.
Tengo la impresión, cada vez más, de que, aunque las personas están solas, muchas de ellas, paradójicamente, quieren hacerse ricas para darse el lujo de estar solas, de distanciarse de los otros. Para darse el lujo de vivir en una casa lejos de todos, para poder ir a un restaurante tan grande que nadie se siente cerca de ellos o escuche lo que dicen. Por un lado, las personas están terriblemente temerosas de estar solas. Cuando pregunto: '¿A qué le temes de veras?', seguido me responden: 'Me da miedo estar solo'. Claro, hay quienes contestan que temen la muerte, pero en la mayoría de los casos, hoy en día, la gente dice 'Me da miedo la soledad. Me da miedo estar solo'. Y sin embargo, al mismo tiempo, también hay esta urgencia por ser independiente."
-K. Kieslowski
Tengo la impresión, cada vez más, de que, aunque las personas están solas, muchas de ellas, paradójicamente, quieren hacerse ricas para darse el lujo de estar solas, de distanciarse de los otros. Para darse el lujo de vivir en una casa lejos de todos, para poder ir a un restaurante tan grande que nadie se siente cerca de ellos o escuche lo que dicen. Por un lado, las personas están terriblemente temerosas de estar solas. Cuando pregunto: '¿A qué le temes de veras?', seguido me responden: 'Me da miedo estar solo'. Claro, hay quienes contestan que temen la muerte, pero en la mayoría de los casos, hoy en día, la gente dice 'Me da miedo la soledad. Me da miedo estar solo'. Y sin embargo, al mismo tiempo, también hay esta urgencia por ser independiente."
-K. Kieslowski
viernes, 11 de julio de 2014
Kieslowski
"Una vez más me tortura la idea de que mi trabajo no significa nada. Hace algunos años, el periódico francés Libération preguntó a varios directores por qué hacían cine. Yo respondí entonces: "Porque no sé hacer otra cosa". Fue la respuesta más corta y a lo mejor por eso llamó la atención. O a lo mejor porque todos los que hacemos cine con las caras que nos cargamos, con el dinero que gastamos en hacer películas y las cantidades que ganamos, con nuestras pretensiones de alta sociedad, constantemente sentimos lo absurdo de nuestro trabajo. Puedo comprender a Fellini y a casi todos los demás que construyen calles, casas y hasta mares artificiales en un estudio: de esta forma son menos quienes se dan cuenta del vergonzoso e insignificante trabajo que representa el ser director.
Como sucede a menudo al filmar, ocurre algo que - al menos por un rato - hace desaparecer esta sensación de sinsentido. Esta vez son cuatro jóvenes actrices francesas. En un lugar fortuito, con vestimenta inapropiada, pretendiendo que tienen metas y parejas, actúan tan bellamente que todo se vuelve real. Recrean fragmentos de un diálogo, sonríen o se preocupan, y es entonces cuando entiendo el sentido de todo esto."
-Krzystof Kieslowski
Como sucede a menudo al filmar, ocurre algo que - al menos por un rato - hace desaparecer esta sensación de sinsentido. Esta vez son cuatro jóvenes actrices francesas. En un lugar fortuito, con vestimenta inapropiada, pretendiendo que tienen metas y parejas, actúan tan bellamente que todo se vuelve real. Recrean fragmentos de un diálogo, sonríen o se preocupan, y es entonces cuando entiendo el sentido de todo esto."
-Krzystof Kieslowski
miércoles, 9 de julio de 2014
Belo Belo - Manuel Bandeira
Bello bello bello,
Tengo todo cuanto quiero
Tengo el fuego de constelaciones extintas hace milenios.
Y el riesgo brevísimo —¿qué fue? pasó— de tantas estrellas candentes.
La aurora se apaga,
Y guardo las lágrimas más puras de la aurora.
El día llega, y día adentro
Continúo poseyendo el gran secreto de la noche.
Bello bello bello
Tengo todo cuanto quiero
No quiero el éxtasis ni los tormentos.
No quiero lo que la tierra sólo da con trabajo.
Las dádivas de los ángeles son inaprovechables:
Los ángeles no comprenden a los hombres.
No quiero amar,
No quiero ser amado.
No quiero combatir,
No quiero ser soldado.
— Quiero la delicia de poder sentir las cosas más simples.
Tengo todo cuanto quiero
Tengo el fuego de constelaciones extintas hace milenios.
Y el riesgo brevísimo —¿qué fue? pasó— de tantas estrellas candentes.
La aurora se apaga,
Y guardo las lágrimas más puras de la aurora.
El día llega, y día adentro
Continúo poseyendo el gran secreto de la noche.
Bello bello bello
Tengo todo cuanto quiero
No quiero el éxtasis ni los tormentos.
No quiero lo que la tierra sólo da con trabajo.
Las dádivas de los ángeles son inaprovechables:
Los ángeles no comprenden a los hombres.
No quiero amar,
No quiero ser amado.
No quiero combatir,
No quiero ser soldado.
— Quiero la delicia de poder sentir las cosas más simples.
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