martes, 28 de julio de 2015

Aunque tú no lo sepas - Luis G. Montero

Como la luz de un sueño, 
que no raya en el mundo pero existe, 
así he vivido yo 
iluminando 
esa parte de ti que no conoces, 
la vida que has llevado junto a mis pensamientos. 

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.

lunes, 20 de julio de 2015

Happiness (Felicidad) - Raymond Carver

So early it's still almost dark out.
I'm near the window with coffee,
and the usual early morning stuff
that passes for thought.

When I see the boy and his friend
walking up the road
to deliver the newspaper.

They wear caps and sweaters,
and one boy has a bag over his shoulder.
They are so happy
they aren't saying anything, these boys.

I think if they could, they would take
each other's arm.
It's early in the morning,
and they are doing this thing together.

They come on, slowly.
The sky is taking on light,
though the moon still hangs pale over the water.

Such beauty that for a minute
death and ambition, even love,
doesn't enter into this.

Happiness. It comes on
unexpectedly. And goes beyond, really,
any early morning talk about it.”

― Raymond Carver

Tan temprano, sigue casi a oscuras afuera.
Estoy cerca de la ventana con café,
Y las cosas que suelen pasar
Por la cabeza temprano en la mañana.

Cuando veo a este chico con su amigo
Camino arriba
Para repartir el periódico.

Usan gorros y suéters
Y un chico carga una bolsa en su hombro.
Son tan felices,
No dicen nada, estos chicos.

Creo que si pudieran, se tomarían
Del brazo.
Es temprano por la mañana,
Y están haciendo esto juntos.

Se acercan, despacio.
El cielo empieza a tomar luz,
Aunque aún cuelga la luna pálida sobre el agua.

Tal belleza que por un minuto
La muerte y la ambición, el amor incluso
Quedan fuera de todo esto.

Felicidad. Llega
Inesperadamente. Y va más allá, en verdad,
De cualquier charla matutina sobre ella.

martes, 14 de julio de 2015

La "Y" - José Emilio Pacheco

En los muros ruinosos de la capilla
florece el musgo pero no tanto
como las inscripciones: la selva
de iniciales talladas a navaja en la piedra
que, unida al tiempo, las devora y confunde.

Letras borrosas, torpes, contrahechas.
A veces desahogos, insultos.
Pero invariablemente
las misteriosas iniciales unidas
por la “y” griega:
manos que acercan,
piernas que se entrelazan, la conjunción
copulativa, huella en el muro
de cópulas que fueron o no se realizaron.
Cómo saberlo

Porque la “y” del encuentro también simboliza
los caminos que se bifurcan: E.G.
encontró a F.D. Y se amaron.
¿Fueron “felices para siempre”?
Claro que no, tampoco importa demasiado.

Insisto: se amaron
una semana, un año o medio siglo.
Y al fin
la vida los separó o los desunió la muerte
(una de dos sin otra alternativa).

Dure una noche o siete lustros, ningún amor
termina felizmente (se sabe).
Pero aun la separación
no prevalecerá contra lo que juntos tuvieron.

Aunque M.A. haya perdido a T.H.
y P. se quede sin N.,
hubo el amor y ardió un instante y dejó
su humilde huella, aquí entre el musgo,
en este libro de piedra